Intenté mantener los ojos abiertos para poder terminar de leer la última página, la última... Después de una larga noche de estudio antes del examen, entre cafés y tilas, he llegado a la última página de los mil millones de apuntes. Miré el reloj, las 6:30 de la mañana, aún quedaban tres horas antes del examen. "Economía de empresas, salarios, estadísticas, un chico de pelo color azabache y ojos marrones..." vale, genial! Zayn volvió a aparecer en mi cabeza, como otras tantas veces en toda la noche.
Recordé con todos los detalles la mañana anterior, como si la estuviera viviendo de nuevo. Zayn corría detrás de mí entre los árboles. Yo tropecé con algo cerca del lago y me caí al agua. Él no paraba de reírse, pero después se tiró. Estaba muy enfadada porque me había mojado la ropa, pero solo conseguía reírme. Empezamos a jugar en el agua y nada...
Nada...
-Mamá dice que te levantes que vas a llegar tarde - alguien entró gritando en mi habitación.
Abrí los ojos como pude, pero veía todo borroso. Empecé a mirar de un lado a otro y vi una niña rubia en la puerta, que me miraba con cara de asco. April.
-Déjame en paz! - dije tapándome con las sábanas.
-Como quieras, si después llegas tarde al examen, a mí no me eches la culpa. - dijo cerrando la puerta.
Examen? Miré el reloj, las 9:00! Me empezó a faltar el aire, iba a llegar tarde! Como me había podido quedar dormida? Zayn... lo odié por un segundo, si no hubiera estado con él, esto no habría pasado. Gruñí y me vestí con lo primero que pillé en el armario.
Entré atropelladamente en el baño, me lavé los dientes y a falta de tiempo para arreglar la maraña de pelo que tenía, me hice una trenza. Cogí la carpeta y los apuntes y salí de casa sin desayunar e ignorando los gritos de mi madre. Corrí calle abajo, empujé sin querer a varias personas de las que recibí agradables saludos. Seguí corriendo hasta llegar a un semáforo. Esperé lo que me pareció una eternidad y por fin, al cruzar la calle, allí estaba el instituto, lleno de estudiantes, nervios y apuntes.
Uff, había llegado a tiempo, aún faltaban cinco minutos, busqué a Sofia pero supuse que ya se habría ido a su aula. La llamé pero tampoco contestó. Resignada, entré en una clase medio llena, esperando con ansia el último examen del curso.
~ ZAYN ~
Estaba jugueteando con mi espejo de bolsillo, tumbado en el sofá. No había parado de pensar en ella toda la noche, ya tenía ganas de verla y ni siquiera sabía su número. Seguí abriendo y cerrando mi espejo hasta que entró Louis con una zanahoria.
-Se puede saber que os pasa? Lleváis media mañana así - ¿Lleváis? Me giré y fue cuando vi a Harry con una gorra en el sofá de al lado - Uno jugando con una gorra y el otro con un espejo, sin mirarse en él!... Raro.
Detrás de él aparecieron Liam y Niall, este último con dos barritas Twix.
-Es verdad, aquí algo pasa - exclamó Niall mientras mordía una barrita.
-O nos contáis lo que pasa o tendremos que tomar serias medidas - dijo Louis moviendo exageradamente la zanahoria para terminar dándole un mordisco.
-Me voy a mi habitación - dijo Harry gruñendo.
-JÁ! De aquí no sale nadie hasta que no me digas de quién es esa gorra. - amenazó Louis.
-Pregúntaselo a Zayn, que él al menos sabe cómo se llama su amiguita. - dijo Harry soltando una carcajada.
Le lancé un cojín pero lo esquivó. Sería imbécil? Louis gritó dramáticamente, como siempre.
-Tú, porque no te estás mirando al espejo? y tú, con quién me pones los cuernos?
-Venga Louis no exageres, yo sólo hice una amiga. Aunque bueno, no sé lo que hizo Harry cuando yo me fui. Que hiciste? - dije mirando a Hazza.
-Y por qué no nos dices lo que hiciste tú? - dijo lanzándome una mirada asesina.
-Y por qué no nos contáis los dos lo que habéis hecho? - se interpuso Liam.
-Liam es el maduro, hay que hacerle caso! - exclamó Louis.
~ GAELLE ~
Salí de clase agotada, suspiré, por fin se había acabado. Después de dos horas intensas había terminado al fin el último examen. Dentro de una hora tenía que ir al Starbucks a trabajar, pero antes quería hablar con Sofia. La llamé una, dos, tres veces y seguía sin coger. Dónde se habrá metido? Salí del instituto y cerca de la acera vi una melena rubia inconfundible, Sofia. Corrí hacia ella pero me detuve al ver que estaba hablando con un chico alto, moreno con el pelo ensortijado y una intensa mirada azul cielo. Me quedé paralizada.
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